sábado, 29 de enero de 2011

No la encuentro

No che, no, la busco y no la encuentro.

Mirá que me jacté de tener música para cada situación de la vida y hoy mi lista de reproducción no escupe nada que rasguñe una catarsis.

Y me pongo a escribir, peleado conmigo mismo, porque no me sale nada, quizás estas palabras sentidas pero sin una idea detrás emparejen un poco los rounds de dedos atados que vengo padeciendo.

De afuera viene una luz con aliento pesado, pero es asi, no le tengo fé a mi metáfora y explico, entra el sol y viene acompañado de un calor pegajoso, y todo cae en que para mí es como si estuviera nublado; pero despues quizás destapo una cerveza, me tiro a la pileta y todo por un instante entra en equilibrio.

Ruido de vidrios, lo dije, "equilibrio", ¿qué mierda es el equilibrio? ¿qué es para mi el equilibrio? hay días que paso por esferas de mi vida como un equilibrista y otros en los que me dedico a caer, ¿eso es equilibrio? ¿el up y el down sistemático?

¿Me estaré volviendo previsible? ateo como soy "Dios no quiera"!

¿Y si mientras escribo esto está sonando la canción que busco en la otra habitación?

Y bueh, la solución es siempre ser uno mismo la orquesta y la melodia que suena, y como el sonido que son vibraciones, nuestra naturaleza, la que nos hace, es el movimiento.

Mejor me pongo con mis tareas pendientes, el descanso por el descanso no me llena, moverse es el camino.

1 comentario:

Hugo dijo...

Algunos dicen que el que busca encuentra y otros que las cosas aparecen cuando menos las buscás, no se, supongo que la primera tiene más posibilidades.