martes, 15 de marzo de 2011

Cómo vencerme?

Está claro, soy mi peor enemigo. En cierto alarde filosófico pienso que todos somos nuestro peor enemigo y el resto de los problemas son distracciones colectivas en pos de no luchar contra ese enemigo que es uno mismo.

Todos los problemas arrancan en uno, jugando con las palabras, en modo binario, 0 = no problema, 1 = problemas.

Yo soy mi peor enemigo, el único quizás.

pero... ¿cómo vencerme?

Como enemigo tengo la virtud de ser constante, dañino, orgulloso, soberbio, atento estratégico, implacable. He atacado mi autoestima hasta el punto de dejarla agonizando.

Sin autoestima no me queda mucho aire para luchar, y pasan los días y a veces creo que puedo llegar a la conclusión de que la lucha fue poca ó nula.

Escribir es una forma de luchar, es un cierto truco fallido, porque cuando escribo no me creo yo, cuando escribo me agrado como si fuera el que hace tiempo luchaba por ser.

Hoy no lucho, y de un modo cínico pareciera regodearme en saber de antemano el resultado en vez de motivarme en salir.

La sesera es una terrorista sin escrúpulos, tiene a mi cuerpo tumbado, en toda decisión me lleva por el lado incorrecto, por el camino largo por el no-camino. Mi mente es aliada de mi enemigo, mi cuerpo es un gil que se fue donde está la mayoría.

Desde una pequeña cueva escribo, acá yace la resitencia, donde se alojan mis sueños dormidos, los seres queridos, mi amor propio.

Pero me sigo boicoteando, porque no quiero arrastrar a la derrota a quienes quiero, y me encierro, los sueños parecen no pertenecerme y el amor propio sale de a gotas.

Me da una verguenza enorme publicar esto, me preocupa que se preocupen, pero alto ahi, de las preocupaciones se alimenta mi enemigo, en ocuparme está la clave.

Pero el enemigo es fullero, ahi está, relojeando la hora, diciéndome "esto va a tomar tiempo y el tiempo está de mi lado"

Y si, tiene razón mi enemigo, razón nunca le falta, pero lo que no tiene es convicción, enemigo no te creo nada, así que mejor me la chupás de a poco y te sentás a ver cómo salgo de esta.

2 comentarios:

Ovario dijo...

Tus palabras son geniales.
Todas.

Paula dijo...

Escribís como la concha de la lora, Tara. Genial.